Vendrán tus ojos y tendrán la muerte.

Vendrán tus ojos y tendrán la muerte.
Aquellos ojos que todavía llevo conmigo,
apretándolos en mis dedos
y que cada noche
se posan ligeros
sobre los míos,
cubriéndolos
para no ver
más que
la oscuridad
de tu abismo.

Vendrán tus ojos,
con sus órbitas
que yo, cosmonauta en exploración,
tengo que incesantemente recorrer
para poder llegar a ti,
a tu esencia,
al espejo detrás del cual te ocultas,
a tu alma,
a todos aquellos planetas que me escondes,
y a aquella que
silenciosamente
me estrecha,
me envuelve,
me persigue:
mi muerte.