M.121

 




Palabras que escapan
como ecos en el aire,
libres como gaviotas
en esa tormenta
balanceándose por nubes
y creando mundos;
engañosa, esperanza fallaz.
En esa arena, donde
ní un rayo ilumina la senda
en lo viscoso, negro y arriesgado
tán ásperos y profundos
ahogan mis pensamientos.
Que las olas los cuiden.
Ligero es el viento,
sopla en mis transparencias,
es desasosiego. ¡Arrastre,
pierda a mí alma desdichada!
Despiadado en mi interior.
Nodos en mi cabeza.
Bandadas de cuervos negros
se ubican sobre mi cuerpo,
cierro mis ojos para que los vea, en vísperas, a través de este vacío.
Desterrados pensamientos.